“Pon mucho cuidado en cómo te hablas a ti mismo; te estás escuchando continuamente”
“Lo que les dices a tus hij@s y el cómo se lo dices, marcará sus vidas”
Enseñar a pensar
Es toda una responsabilidad, pero es la responsabilidad más grande que un padre y una madre pueda tener; criar a sus hijos e hijas para que se formen en personas de éxito, personas adultas con una personalidad fuerte que les permita desenvolverse en la sociedad y en el mundo.
La forma en la que hablamos a nuestros hijos e hijas, tiene mucho que ver con la personalidad que se forme en el futuro.
Hablar bien a los hijos, hará que aprendan la importancia de hablar bien a los demás y de los demás y también a ellos mismos.
El diálogo interior tiene mucha importancia y es necesario ayudar a nuestros hijos e hijas a que lo desarrollen de forma saludable por y para su bienestar emocional.
La voz de los padres se convierte en una “corriente profunda” que recorre el corazón de los hijos. Pero además de los padres, también hay otras fuentes que pueden formar la voz interior de los niños y niñas que se encuentran fuera del hogar y de la familia.
Por ejemplo, el tono de un entrenador de baloncesto o de un profesor puede tener un impacto muy grande en la identificación de su diálogo interno.
Entender el desarrollo de la voz interior de un niño requiere de una gran sensibilidad y comprensión de los problemas que se enfrentan en su vida cotidiana.
Es por todo esto que los padres deberán tener en cuenta cómo hablan a sus hijos para que de este modo puedan desarrollarse de forma saludable y de convertirse en personas de éxito.
Enséñales desde pequeños a poner la mirada en su interior, a encontrar las respuestas dentro de su corazón, a oír su voz interna, a saber cómo se habla a sí mismo, a saber que él/ella son los dueños de su vida, de sus acciones y de sus decisiones.
Si piensas que no tienes suficiente control en tus emociones como para hablar a tus hijos correctamente, deberás de pensar en algunas estrategias para poder lograr tener primero tú un diálogo interior correcto.
Sólo así podrás transmitir a tus hijos/as un diálogo que les ayude a reforzar el suyo.
Las personas somos nuestros pensamientos y todo comienza en nuestro diálogo interior.
La salud no es sólo lo que comes, también es lo que piensas, dices y te dices.
Nadie nos ha enseñado a hablarnos bien. Ni nuestros padres, ni en la escuela nos han enseñado la importancia de hablarnos bien a nosotros mismos.
No nos gusta que otras personas nos digan “no vales, no vas a poder con esto, esto es imposible, ni lo intentes…etc”.
Eso crea en nosotros dudas, miedos, inseguridad, entre otras cosas.
Pues lo mismo hacemos nosotros con nosotros mismos muchas veces. Somos nuestro peor enemigo.

«No te digas a ti mismo lo que no te gustaría que te dijesen«
Asi como no nos comemos un filete en mal estado;
¿Por qué alimentamos nuestra mente con muchísima cantidad de pensamientos hacía nosotros mismos tan tóxicos?
Y lo mismo ocurre cuando alguien te habla con amor, con alegría, con entusiasmo, con positividad…
¿Y si esos fueran nuestros pensamientos diarios? ¿Crees que algo cambiaría dentro de nosotros?
El diálogo interior está relacionado con la consciencia y estrechamente ligado a las distorsiones cognitivas, y, por ende, al autoconcepto y la autoestima.
Por eso es tan importante nuestro papel como padres y madres, dado que, durante los primeros años de vida de nuestros hijos e hijas son inmensos receptores de información, aprendices de respuestas emocionales y conductuales con mínima capacidad de juicio, de ahí la gran importancia de que el adulto sepa qué información ofrecer y crear, adecuadas para conseguir resultados deseables.
Esta yo interior, esa voz que tenemos, es una creación propia de cada uno de nosotros, originado no sólo por nuestra carga genética, sino fundamentalmente, y tal y como ya he apuntado, por las experiencias vividas y por cómo las hemos interpretado.
Hay una estrecha vinculación entre el diálogo externo hacía los niños y adolescentes y la creación de un yo interior emocionalmente por parte de ellos.
Por eso es tan importante cómo les hablamos y qué les estamos transmitiendo.
De ahí dependerá su propio diálogo interior en su futuro y por lo tanto determinará su vida.
UN BESO ENORME Y ¡¡MUCHAS GRACIAS!!!
NEKANE JIMÉNEZ.