Un día me hice la pregunta ¿quien soy?. A veces creemos saber quien somos. ¿Tu quien eres? No me respondas todavía.

Superman

¿Que hay en común entre Superman y cualquiera de nosotros?

Superman es un personaje de ficción que tiene varias cosas en común con todos nosotros, a los que también diría, somos personajes de ficción.

Superman llega a la tierra desde las estrellas como Superman. No se convirtió en Superman, sino que nació Superman. Clark Kent es un disfraz que Superman se pone para ser uno mas entre todos.

Con ese disfraz de Clark Kent Superman puede convivir con todo el mundo sin ser descubierto. Puede trabajar como periodista. O puede ser novio de Lois. Puede jugar con amigos. Puede pasear por la calle. Pero debajo de ese disfraz siempre esta Superman. Siempre esta su autenticidad. Y el lo sabe.

Una parte de Dios

Nosotros somos igual que Superman. También llegamos a la tierra desde las estrellas. Solo que nosotros, en lugar de ser Superman, somos un alma. Una chispa divina. Una parte de Dios, encarnada en un cuerpo humano para experimentar la dualidad en un plano físico. En la tercera dimensión.

Un alma que se pone el disfraz de quien cada uno es, y de lo que cada uno hace. Un disfraz con el que interactuamos en todo momento.

No somos un cuerpo con alma. Somos un alma con cuerpo. Y este cuerpo es nuestro disfraz.

El personaje

La diferencia entre Superman y nosotros es que Superman en todo momento sabe quien es. Aunque este disfrazo de Clark Kent el sabe que es Superman. Sin embargo nosotros no.

Nosotros hemos olvidado quien somos, esa chispa divina parte de Dios. Porque así lo elegimos. En ello esta la gracia de la vida, del juego. Despertar es recordar quien eres.

El problema es que nos identificamos tanto con el disfraz que hemos elegido, que nos creemos que somos el. Ello dificulta el recordar. Desde que nacemos ya comienzan a ponernos capas del disfraz. Un nombre y apellidos. Una nacionalidad. Un parecido físico a algún familiar. Algunos hasta el equipo del que tenemos que ser.

Según vamos creciendo nos ponen etiquetas. Que si eres travieso. tranquilo, rebelde, listo. Y luego esta todo lo que nosotros mismos absorbemos. Costumbres, expresiones, creencias, formas de pensar, de actuar. Somos autenticas esponjas.

Mas adelante comienzas a descubrir el mundo. Un mundo que te da un estándar de personalidad, comportamiento, moda, entretenimiento… Te dice lo que tienes que aprender, te oculta lo que no tienes que aprender. Ofreciéndote un abanico de posibilidades muy escaso al real.

Luego elegimos una profesión, o nos elige ella a nosotros. Y creemos que somos médicos, operarios, policías, entrenadores, carpinteros, informáticos, empresarios….

Nos casamos o no, y nos vemos como marido, solteron, padre, abuelo.

Nuestro adulto en el mundo comienza a creerse rico o pobre, poderoso, influyente, insignificante, valioso… Incluso feliz o infeliz. Te cuento un secreto? Nadie puede ser infeliz. Solo puede creerse infeliz. La felicidad es parte de nosotros.

Tantas capas son las que van cubriendo nuestra esencia que cada vez mas alejada de nosotros mismos esta.

Todo este personaje lo creamos nosotros, y solo nosotros. Te invito a que le quites capas al disfraz y averigües que hay detrás.

¿Tu quien eres?

Hombre preguntándose quien soy

¿Que me contestarías si te pregunto quien eres? Seguramente responderías tu nombre. Jaime. Pero yo no te preguntado como te llamas. Te preguntado quien eres. Ahora quizá contestarías el hijo de Carlos y Maria. Pero yo no te preguntado de quien eres hijo. Te preguntado quien eres. El papa de Lorena. El bombero. No te preguntado de quien eres padre, o a que te dedicas. Te preguntado quien eres.

No insistas, seguramente no sabrás responderme quien eres. Tu disfraz te lo impide.

¡Debajo de ese disfraz siempre esta tu autenticidad!

!Recuerda quien eres!

-Miedo + Amor

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